Ella habia salido corriendo del edificio. Nos había dejado allí, y yo no era capaz de pensar en otra cosa que no fuesen sus labios rozandome. Habia sido solo un beso de amigos, pero el olor de su perfume me inundó. Yo no tenía más clases ese miercoles, decidimos quedar en tres horas en la plaza. A ellos aún les quedaba otra hora más.
Cuando llegué a casa mis padres estaban poniendo la mesa, era el unico dia de la semana que comiamos todos juntos. Mi madre me saludó y me dijo que quedaban quince minutos para que la comida estuviese lista. Subí a mi cuarto y me tumbe sobre la cama pensando en que estaría haciendo ella ahora. ¿Su madre tambien estaría preparando espaguetis con albondigas para comer? ¿Echaba de menos Galicia? ¿Estaba contenta de haberse mudado? ¿Conocia a alguien en Barcelona? ¿Que musica le gustaba? ¿Era la tipica chica Tumblr? ¿Tenía novio? Tumbado en mi cama se me ocurrían todo tipo de preguntas que hacerle, mientras que en clase solo se me ocurrio hablar de apuntes… A partir de ahí no recuerdo mucho más, creo que me dormi y Sergio vino a despertarme. Mi hermano todavia estaba en el cuarto año de secundaria y veía gracioso despertarme chillando que la casa se habia incendiado.
-ALVARO! LA CASA ESTA ARDIENDO! TODO ESTA EN LLAMAS! ALVARO SOCORRO
-¿QUÉ?
Me caí de la cama y mi hermano seguia alli mirandome.
-HAY FUEGO ALVARO, LA CASA ESTA ARDIENDO
-LLAMA A LOS BOMBEROS! COGE LO IMPRES
Mi hermano se echó a reir y me di cuenta de que todo era una estupida broma.
-TE VOY A QUEMAR YO A TI, Y LUEGO TE MATARÉ E IRÉ DEJANDO PEDACITOS DE SERGIO EN CADA AEROPUERTO DE ESPAÑA.
-Que vamos a comer ya, mueve tu enorme culo hasta la cocina.
Me estendió una mano para ayudarme a levantarme. Todavia estaba tirado en el suelo. Nada más levantarme le di una colleja a mi hermano.
-Niños, por qué gritabais?
-Nada mamá!
Odiaba cuando mi hermano y yo deciamos lo mismo a la vez, era irritante. A él, le hacia gracia.
Mis padres, insistieron en bendecir la mesa. Nunca habiamos bendecido la mesa hasta que murió el abuelo. Mi madre se volvío muy catolica cuando él murió.
Estaba demasiado concentrado en una albondiga que cuando mi padre mencionó mi nombre no tenía ni idea de si era por algo malo.
-Que?
-Te preguntaba, de quien es el numero que tienes anotado en el brazo.
-Es de una chica nueva de la Uni, acaba de mudarse.
Al oir la palabra 'chica' mi madre irradió felicidad.
-¿Chica? ¿Es guapa? ¿Conozco a sus padres? ¿Cuando va a venir a casa?
-Si mamá, chica, se llama Jùlia y es gallega, no creo que conozcas a sus padres.
Durante el resto de la comida mis padres se centraron en preguntarle a Sergio por su nueva novia. Mi hermano era el tipico cabrón que cada semana tenía una novia diferente.
Llegué a la plaza diez minutos antes de lo previsto. Siempre fui de los que prefiere llegar antes y esperar a que esperen por él. Cogí el móvil y le mandé un WhatsApp a Júlia.
-Estamos en la plaza. Luego si quieres pasate, Alv.
No dudé en enviarlo. Me quede mirando a unos niños que jugaban al fútbol. Gorka fue el primero en aparecer, siempre cinco minutos antes.
-Yo quiero jugar.
-¿Alv? ¿Que dices?
Enganche a Gorka del brazo y lo arrastre a donde estaban los niños.
-Podemos jugar?
-No sois demasiado viejos como para jugar con unos chicos de siete años?
-Aaron… A ver si van a ser pedofilos o secuestradores o algo desto que sale en las noticias.
-NOSOTROS SEISCONTRA VOSOTROS DOS.
-Yo soy Alvaro, mi amigo se llama Gorka.
No se porque de repente me apetecia jugar al futbol con unos crios pero, supongo que todos hemos querido volver a cuando eramos niños.
-Yo soy Aaron, ellos son Adriá, Pol, Miguel, Sergio y Luis. Y OS VAMOS A MACHACAR VEGESTORIOS.
Cuando nos quisimos dar cuenta estabamos siendo machacados por unos crios. Cinco contra dos, nos ganaban por más de 11. Todo el mundo nos miraba, de repente, Alex y Marc entraron al juego. Cuatro adolescentes contra seis niños. Estabamos haciendo el ridiculo. Una señora gritaba los goles que llevaba cada equipo, debia ser la madre de alguno de los niños. Nosotros tambien nos sentiamos como niños, lo disfrutabamos de verdad.
Cuando Marc marco el tercer gol consecutivo, los niños empezaban a deprimirse, y Julia aparecio en medio del campo.
viernes, 12 de septiembre de 2014
Volver a sentirse como un niño.
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